Itinerario día a día por Tokio, Hakone, Kioto y Osaka: transporte, presupuesto y consejos para viajar con niños
Diez días es el tiempo justo para ver Japón sin correr. La ruta clásica —y la que menos desplazamientos añade— es Tokio → Hakone → Kioto → Osaka: se hace en tren, en línea recta, sin volver sobre tus pasos y con los tres aeropuertos bien conectados.
| Ciudad | Noches | Para qué | Presupuesto |
|---|---|---|---|
| Tokio | 4 | Barrios, Disney y gastronomía | €€€ |
| Hakone | 1 | Onsen con vistas al Fuji | €€€ |
| Kioto | 3 | Templos, geishas y bosque de bambú | €€ |
| Osaka | 2 | Comer, Nara y vuelo de vuelta | €€ |
El vuelo desde España llega por la tarde. Dedica el primer día solo a instalarte: recoge la tarjeta de transporte en el aeropuerto, deja las maletas en el hotel y sal a cenar cerca. En Tokio, el primer día se digiere mejor sin planes cerrados porque el cambio horario pega fuerte.
Consejo: elige hotel cerca de una estación de la línea Yamanote (Shinjuku, Shibuya, Ueno o Ikebukuro). Es la línea circular que conecta todo y te ahorra taxis.
Empieza por el templo Sensō-ji en Asakusa, la zona más tradicional de la ciudad, sigue por el parque de Ueno (con museos y el zoo) y termina en Akihabara, que a los niños les vuelve locos: tiendas de videojuegos, máquinas de grúa y luces por todas partes.
El cruce de Shibuya, la calle Takeshita de Harajuku y, al caer la noche, el barrio de Shinjuku con el mirador del Ayuntamiento (gratis) y las callejuelas de Omoide Yokochō. Es el día de las fotos.
Japón tiene dos parques: Disneyland (el clásico) y DisneySea (único en el mundo, más orientado a mayores). Si solo puedes hacer uno con niños de 10-13 años, DisneySea es el que no existe en ningún otro sitio.
Importante: compra la entrada en la web oficial con antelación y elige día entre semana. Los pases de acceso rápido se compran dentro del parque, en la app, en cuanto entras.
Tren a Hakone (unas 2 horas). Paseo en barco por el lago Ashi, el teleférico hasta las fumarolas y una noche en un ryokan con onsen: baño japonés de agua caliente, cena incluida y tatami. Es el día que más recuerdan los niños y el que más descanso da a los adultos.
Tren a Kioto (2 h 15 desde Hakone). Por la tarde, los miles de torii rojos de Fushimi Inari —ve al atardecer, hay mucha menos gente— y un paseo por Gion, el barrio de las geishas.
Mañana en Arashiyama con el bosque de bambú y el puente Togetsukyō; tarde en el Pabellón Dorado (Kinkaku-ji) y el castillo Nijō. Si viajas en enero, madruga: hace frío pero las fotos son espectaculares y no hay colas.
De camino a Osaka, para en Nara: los ciervos del parque se acercan a comer de la mano y el templo Tōdai-ji impresiona a cualquiera. Llegada a Osaka por la tarde y cena en Dōtonbori, el barrio de neones y puestos de comida.
Castillo de Osaka por la mañana, el barrio de Shinsekai al mediodía y una clase de takoyaki o un mercado de comida por la tarde. Osaka es la capital gastronómica del país: el plan del día es comer.
El aeropuerto de Kansai está a 50 minutos del centro. Si el vuelo sale por la tarde, aún da tiempo a un último paseo y a comprar algún recuerdo en el aeropuerto.
| Nivel | Alojamiento | Comida | Cómo se nota |
|---|---|---|---|
| € | Hoteles cápsula y hostales familiares | Combini, ramen y gyūdon | Se come muy bien por poco dinero |
| €€ | Hoteles de negocios (apa, toyoko) | Restaurantes locales y algún menú | El equilibrio que recomiendo |
| €€€ | Ryokan y hoteles con onsen | Alta cocina y experiencias | Una o dos noches, no todas |
1. Un solo parque, bien elegido. DisneySea mejor que Disneyland si ya conocéis París.
2. Días cortos. Los niños aguantan mejor dos barrios al día que seis templos.
3. Comida sin drama. Casi todos los restaurantes tienen menús con foto; los combini (7-Eleven, Lawson) resuelven cualquier cena.
4. El tren es el plan. El shinkansen y los trenes temáticos son atracción por sí mismos.
5. Enero es buena idea: hace frío, pero hay menos turistas, los precios bajan y las ciudades están decoradas.
Diez días es el mínimo razonable para ver Tokio, Kioto y Osaka sin agobios. Con menos, quita Osaka y vuela de vuelta desde Kioto.
El vuelo es la parte más cara. Una vez allí, comer y moverse sale más barato de lo que se piensa: los combini y el transporte público son asequibles.
Solo si haces muchos trayectos largos. Para la ruta de diez días de esta guía, casi siempre compensa comprar billetes sueltos.
En las ciudades, casi todo. Lleva algo de efectivo para templos, mercados y sitios pequeños.
Frío seco en Tokio y Kioto (0-10 grados) y nieve en el norte. Lleva capas, calzado cómodo y guantes: se camina mucho.
Si quieres el plan cerrado —qué ver cada día, dónde dormir por barrio, qué entradas comprar antes de salir y los trucos para no gastar de más—, lo tienes en la Guía de Japón en Familia, con descarga inmediata.